Creo que hay dos puntos de vista desde los cuales pueden analizarse las propuestas de reforma al Código de Planeamiento que se han elaborado recientemente.

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martes, 19 de diciembre de 2017 | Comentarios Comentarios
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Creo que hay dos puntos de vista desde los cuales pueden analizarse las propuestas de reforma al Código de Planeamiento que se han elaborado recientemente.

El primero, que es técnico y que excede la longitud de este comentario, podría contener las elaboraciones morfológicas y estadísticas sobre la evolución futura de la ciudad, a partir de las cuales se proponen una serie de modificaciones “operativas” del instrumento normativo  que contribuirán a la concreción de las ideas fundantes de la reforma: regularización de alturas de corredores urbanos, nuevas formas de ocupación volumétrica del parcelario  histórico, consideración por la morfología edilicia existente en los barrios, preferencias de determinadas tipologías edilicias sobre otras según su ubicación geográfica, criterios de conservación patrimonial y sustentabilidad energética. Todos factores que, entre otros instrumentos de distinta envergadura, son indispensables para el control del crecimiento y la reconversión de la ciudad.

Hay, por supuesto, mucho más que esto en la técnica normativa, pero no es el objetivo de estas breves líneas evaluar estas cuestiones. El Código de Planeamiento es básicamente un instrumento conceptual y técnico al servicio de una idea de ciudad y no debe ser al revés. Por eso es sobre el aspecto más general de la cuestión urbana sobre el que me gustaría centrar este comentario.

Este es obviamente el segundo punto de vista al que me refería inicialmente, desde el cual podemos observar las reformas que el proyecto de nuevo código propone y evaluar su mayor o menor eficacia o ajuste al momento actual, probablemente con vistas al futuro de la ciudad.

Habrá que verificar en otras instancias si la mirada normativa se relaciona suficientemente con los objetivos estratégicos de una ciudad  mejor o quizás, integrar más claramente esta visión normativa con los objetivos estratégicos y de calidad espacial que se proponen en los fundamentos de la reforma.



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