(Del lat. ars, artis)
Virtud, disposición y habilidad para hacer algo.
(Del lat. architectura)
Arte de proyectar y construir edificios.
Somos Arquitectos, y con ese título obtuvimos indefectiblemente una mirada particular sobre las cosas, influyendo incluso cuando no nos dedicamos exclusivamente al “arte de proyectar y construir edificios”. Es así como muchos de nuestros colegas, atravesando el lado artístico de la Arquitectura, llegaron a este modo de expresión: algunos encontraron en el arte un pasatiempo serio, otros un medio de vida, otros una simple alternativa.
Pero lo que es seguro es que, hobby o no, exponer sus obras les es tan díficil como a cualquier artista autogestionado, sumado a la falta de tiempo y a la necesidad y responsabilidad de cumplir con otros compromisos. El Consejo, con su Sede nueva, está ahora en condiciones de reunirlos, y ofrecer una alternativa.
A lo largo de la Convocatoria y las tres exposiciones, vimos que los Arquitectos Artistas son muchos y variados: los hay aquellos que se dedican a las artes plásticas, que pintan; los hay escultores, joyeros, grabadores; tanto hombres como mujeres; tanto noveles arquitectos como artistas de muy larga data.
Todos ellos tienen una mirada que los reúne, un sentir marcado por ese pasado común de enchinchadas, entregas, y noches de desvelo. Todos ellos se expresan diferente, pero tienen siempre presente que la expresión del individuo es una y propia, y que por tanto, para un Arquitecto, hacer Arte es desdibujar límites, o dibujar lo ilimitado.


























