El contexto económico internacional continúa atravesando una etapa de gran incertidumbre, donde preocupa la falta de definiciones con el paso del tiempo. La situación en europa se agrava, los indicadores económicos se deterioran, la dinámica del mercado de trabajo no logra revertirse, y la respuesta continúa siendo la imposición de planes de ajuste, que conllevan inevitablemente a profundizar la recesión. En medio de esta situación, las cuestiones financieras y la necesidad de respetar los compromisos ocupan la escena. Actualmente es Grecia el país con mayores dificultades en este sentido. Las negociaciones para lograr un plan de reestructuración ordenada de su deuda se dilatan, generando mayor incertidumbre en el resto del mundo.